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Terra
La Coctelera

Categoría: RELATOS

TACONEANDO

Hoy me he dado cuenta que no tenía tapilla en ninguno de los dos zapatos. Mi taconeo se escuchaba por todas las calles del pueblo en el que me ha tocado trabajar. Es un pueblo limpio, de gentes amables y de calles adoquinadas.

El propio ruido de mis pisadas y unas ráfagas de un viento fuerte, que me peinaba el cabello hacia atrás,me han traido de golpe una visión, y he parado cerrando los ojos para no perderme ni un sólo detalle.

Soy pequeñita. ¿Cuatro años?. No lo sé. Miro hacia arriba y mi madre me lleva de la mano y vamos andando por la catedral de Málaga. Mis zapatitos de niña chica suenan en el marmol y yo exagero la pisada para que retumbe mucho más. Me encanta la sensación. Me siento mayor, es como si llevara tacones.

- Mira - dice mi madre- éste es San Nosequé, lo mataron a flechazos. Ésta es Santa Menganita, le sacaron los ojos, había otro santo que despellejaron...

Y así me va narrando horrores que se clavan en mi mente.

- Pero....¿Por qué?

- Porque los martirizaban para que dijeran que no eran cristianos.

- Pues eran tontos, ¿NOOOO?. ¿Por qué no mintieron y dijeron que ellos no lo eran?.

Mi madre me saca del templo casi en volandas, enfadada. Alguien ha escuchado mi comentario y ha puesto mala cara.

Al salir, me da un golpe de viento y yo me pongo en el borde de las escaleras y abro los brazos. Cierro los ojos y dejo que el aire me sostenga todo el peso del cuerpecito.

- Mira, mamá, estoy volandoooooo.

Cuando abro los ojos mi madre está al final de la escalera, sonriendo y me tiende la mano. Yo corro hacia ella, feliz.

Único Vuelo

Me he atrevido a presentarme a un concurso de micros en Página2, que es un programa de televisión (de la 2). No tengo ninguna posibilidad, porque el resto de escritos son espectaculares. Era de tema erótico y me salió muy light. Ahí os lo mando, para que lo critiqueis.... constructivamente. Si os animais a concursar: www.pagina2.es

No recuerdo palabras, sólo la letanía incansable de voz grave, que con aliento cálido de café dejó en mi cuello. Con mano suave y experta desabrochó mi camisa blanca y con la yema de los dedos despegó una a una las plumas de unas alas que yo desconocía tener. Sosteniéndolo entre mis piernas, alzamos el vuelo sudando. Un grito de águila con su presa suspendida en vuelo, salió de mi garganta justo cuando entró Sor Mercedes. Caímos en picado a la realidad. Él no volvió a conducir el autobús escolar y a mi me cortaron las alas en el internado.

Los Cinco Sentidos

No hay nada más suave que la primera vez que pasas tu dedo por el rostro de un bebé recien nacido.

Y el mar... ¿Hay un sonido que traiga más paz a un alma atormentada que el ir y venir de las olas?.

El corazón se acelera y coge el ritmo de una manada de caballos salvajes desbocados, sólo y exclusivamente ante la visión del primer amor.

Saborear lo prohibido. Se mezcla el placer y la culpa y es eso, sólo eso, lo que lo hace más sabroso.

Pero de todos los sentidos, el olfato es el Rey.

Un olor hace que vuelvas a la infancia. Un olor te relaja. Un olor te excita. Un olor te da o te quita el hambre.

Y sobre todo, es una señal. Es la química. Es la frontera entre el amor o el asco.

TERRORES NOCTURNOS

Llega la noche.

Otra vez no, por favor.

Se va a dormir con el firme propósito de sólo pensar en cosas bonitas. Pero él, se desliza por las sábanas y la abraza hasta asfixiarla. Conjura al mar, su cuento favorito, su cumpleaños, pero el miedo le aprieta y ya apenas consigue respirar.

Hoy no va a llorar. No.

Corre hacia su cama y se desliza junto a su cuerpo tibio. Ya empieza a calmarse su corazón. Entonces él, que casi no puede abrir los ojos, se vuelve hacia ella, le rodea el cuello con el brazo y le dice:

- “No te preocupes, mami, yo estoy aquí, contigo"

En ese instante, el terror queda desterrado de golpe, por la fuerza de la ternura.

El Reto

- Ahí viene. ¡ Venga, a ver cuánto aguantas sin moverte....!

- Hoy parece que viene más deprisa....¿No lo veis?

- Venga ya, hombre. No seas gallina.

Le tiembla todo én su interior, pero no quiere quedar como un aunténtico cobarde.

Zuuuuuuuuuuuuuummmmmmmmmmm.

- ¡Puñeteros pajaritos!. ¡Son unos kamikazes!. Parece que se quieran estampar contra el parabrisas. Todos los días lo mismo. Los pájaros de esta zona son los más tontos.

- Ha estado cerca... ¡Joder, que me ha arrancado plumas de la cola!

Exilio (para los areníscolas perdidos)

Es difícil dejar la patria atrás.
A medida que me voy alejando, siento como mi corazón se quedara engachado en el borde de la sierra que nos ha acunado desde nuestro nacimiento, y cada paso que doy,es un desgarro. Un desgarro real y físico que me hace llevarme la mano al pecho e inclinarme hacia adelante para poder tomar aire.
Tengo suerte. Mi posición me permite ir sobre mi bello caballo, pero a mi alrededor, muchos llevan a cuestas las pocas pertenencias que pudieron rescatar y avanzan arrastrando sus pies por el enorme peso de la pena.
No sé a dónde voy, pero aunque sea el paraiso, nunca será como mi hermosa patria.
Por eso cuando al llegar a la cima de la montaña,vuelvo la cabeza para mirar por última vez la ciudad de mis antepasados.
Las lágrimas se derraman por las mejillas de mi hijo y, entonces,una rabia incontenible me hace escupirle unas palabras que sé que me pesaran el resto de mis días:
"No llores como una mujer, lo que no supiste defender como un hombre"